Preparándonos para una noche de fiestuqui, son las 20h, y para poder adaptarnos a los horarios porteños (salen a partir de las 2h de la madrugada), e incrementar nuestro jet-lag a la vuelta... nos hemos echado una siesta de una hora y pico. Pero voy por orden, me quedé en que nos ibamos al fútbol.
La experiencia fue espectacular pese a que el partido no tenía mucha incertidumbre. El Velez jugaba con el Deportivo de Italia (que raro que yo escriba la crónica deportiva :P), que es un equipo bastante malo, de Venezuela (aunque en Venezuela es el mejor). Era un partido de la copa Libertadores (que es la Champions latinoamericana). Ok, la situación era la siguiente: Velez debía ganar el partido, para clasificarse seguro. Si no lo hacía y ganaba el Colo-colo contra el Cruceiro, que jugaban en Chile, podía producirse un triple empate, que podría dejar fuera al Velez si el golaverage no le era favorable.
Pero como dije anteriormente, el Deportivo de Italia es un poco malo (1 punto tenía, un partido empatado y el resto perdidos). Se esperaba un partido llenos de goles del local y alegría colectiva de los hinchas.
Nos pasaron a buscar y nos llevaron en un minibus con 3 americanas que ni papa de español, ni de fútbol, menos que yo... El guía era un aficionado del equipo rival del Velez. Todos nos integramos de maravilla, y animamos al equipo.
Hasta que empezó el partido todo era normal, solamente que la barra brava (las peñas más fanáticas) era enorme, todo el fondo del estadio, no se si norte o sur. Cuando empezó el partido, yo empecé a abrir los ojos como platos, todo el mundo empezó a cantar un himno, o un cántico, y la barra brava se lleno de humos de colores blanco y azul y algún petardo que otro... Me asusté un poco, ¿tendría que tener un ojo en el campo y el otro en la afición por si me caía algo encima? No se suponía que era un partido sin emoción y fácil...
Las vengalas de humo caían al campo, y los jugadores las apartaban y seguían jugando. Menos mal que fue un ratito solo y luego, nos dejamos de fuegos artificiales y seguimos con los cánticos, que solo pararon en el descanso, era alucinante.
El primer gol del Velez vino al final de la primera parte, el segundo, de penalty al principio del segundo. Cada jugada era acompañada por el seguidor que teníamos detrás que decía la retaíla de tirón: "la concha de tu madre! p...! hijo de p...! sos un pelotuuuudo! la re-concha de tu madre!". Tanto lo repetía el hombre que hasta las americanas preguntaron al guía: What does it mean "la concha de tu madre?" "Nada, estan animando..." Je, je. La frase, la remataba en ocasiones con el mayor insulto, o al menos el más sentido: "ridículooo!". Hoy he recordado cuando Harry Potter hacía el embrujo "Ridiculus!". Ja, ja.
El tercer gol nos lo perdimos porque Javier salía en el videomarcador, y Carlos intentaba hacer una foto al mismo. Aún hubo un cuarto, que no recuerdo bien. Y el final fue parecido al principio, con unos fuegos artificiales que acompañaban...
Al llegar a casa nos tomamos una sopita de sobre y un cola-cao y a dormir.
Hoy Carlos y yo nos hemos levantado más tarde, visto que la ciudad para el turista empieza más tarde de las 10. Esta mañana hemos visitado la calle Florida, el barrio del Retiro, y la avenida de Santa Fe. Hemos hecho alguna comprita de último momento y, paseando, llegamos al cine del festival de cine independiente de Buenos Aires (BAFICI), sacamos entradas para la película boliviana de las 15h, 2€ el cine!! y comimos en un sitio allí cerquita.
Después del cine, andando a casa, y siesta y ya. Ahora, Javier esta llamada por aquí, llamada por allá, para preparar el plan nocturno, a ver que tal se nos da la noche porteña.
Mañana ya tomamos el vuelo de vuelta, nos da penilla, porque lo hemos pasado en grande en Argentina, pero estamos tan contentos con todo lo que hemos visto y disfrutado que aún no tenemos síndrome post-vacacional. Ha sido genial, la verdad. Parece que me despido, porque Carlos hará el blog mañana, último día.
Besos a todos. Ciaoooo!
Pues también puede ser, según las noticias que pones, Camino, que este sea el último comentario que haga este fiel seguidor de vuestras andanzas por tierras argentinas. Ya estaba acostumbrado a ello y era una parte más de mis pequeñas obligaciones. Ha estado muy bien, hemos estado muy contentos de poder tener noticias vuestras todos los días y además ampliamente comentadas. Con las fotos y los paisajes lo hemos vivido más de cerca. Hemos estado tranquilos en todo momento, incluso Pierrette que siempre se preocupa más. De todos modos os esperamos con los brazos abiertos y ya nos diréis la hora aproximada de llegada para ir a esperaros a la estación. Si estáis animados podemos cenar juntos y así hablamos un poco, las primeras impresiones. Nos tendréis informados de vuestras preferencias y planes.
ResponderEliminarVeo que lo habéis pasado genial en el fútbol y que el espectáculo ha sido genial. Habéis podido visitar la ciudad e ir al cine,...¿qué más os queda por hacer?...Emprender viaje de vuelta y.........aaaaaaaaaaa ZARAGOZA.
Espero daros el beso en vivo y directo mañana.
Papá y mamá
¡Hola, a los tres en el comienzo del fin de semana! A eso le llamo yo compartir y asumir los gustos del otro, porque que María (Camino) vaya a un partido de fútbol en Argentina, pues vale, pero que encima haga la crónica del mismo, estando ahí Carlos, un futbolero de pro… Ya solo nos queda ver que a la vuelta nos digáis que a Carlos le encanta el queso.
ResponderEliminarNo obstante, la crónica está bien ¿no?, aunque la atención pudiera estar puesta a medias entre el terreno de juego y las algaradas de la grada. No he entendido muy bien eso de que Javier salía en el videomarcador, ¿no estabais los tres juntos? ¿llamabais más la atención vosotros y las americanas que los aficionados de la barra brava para que las cámaras se posasen en vosotros? Tal vez fuera así.
Pensando ya en el viaje de vuelta, como dice Pedro, ya nos tendréis informados del vuelo, de la hora de llegada, de si necesitáis que os recojamos con el coche, de si tenemos que comprar algo,… esas cosas. Os supongo enterados de las dificultades aéreas de los últimos días en todo el norte de Europa debido a la nube de humo y cenizas originada por un volcán islandés y con todos los aeropuertos cerrados. Lo último que se ha sabido es que se dirigía hacia el sudeste y que también clausuraban el aeropuerto de Milán. Espero que la inmensa nube no cambie y afecte a vuestro vuelo.
Y, de acuerdo con María, a Javier decirle que ha sido estupendo visitar Argentina, y sobre todo poder verle a él, lo integrado y a gusto que se encuentra en ese país y en esa ciudad a la que tal vez volvamos algún día.
Seguiré abriendo el blog cada cierto tiempo para saber noticias y os iré contestando con prontitud.
Un fuerte abrazo. Antonio.