martes, 13 de abril de 2010

Lunes, 12 de abril. Pingüinos por aquí, pingüinos por allá...

Hola fieles y ocasionales seguidores,

Antes de nada, gracias a los comentaristas y a los que nos han escrito por email, para saludar y contarnos un poco como sigue todo por casa.

Estamos en el albergue de Puerto Madryn, después de un día de excursión a Punta Tombo y un paseíto por la ciudad. Ya hemos investigado donde iremos a cenar, y ahora un rato de relax, y ducha.

El día a empezado temprano para mi gusto, con lo tarde que llegamos y los líos de la maleta perdida, nos acostamos sobre la 1, y hoy a las 7.00 h, arriba. Ibamos a la pingüinera de pingüinos magallánicos más grande de por aquí, pero se encontraba a una hora y media larga de Puerto Madryn.

El grupo éramos dos londinenses que no hablaban nada de español, y un chico de Río (Brasil). El guía llevaba un chaleco de punto rosa encima de la camisa de manga corta, pero era majo, y nos ha explicado un montón de cosas, en inglés y en español. Tipos de ballenas, vida de los pingüinos, cosas de la gente de acá, de la Patagonia, historia de los colonos galeses...

Pero primero empezaré por los pingüinos, que ha sido la primera parada. Aunque, como decía papá, se suelen ir en marzo, al ser una colonia tan grande, y no todos los años es exacto, todavía quedaban muchos pingüinos y calculan que hasta dentro de 2 semanas aún habrá bastantes.


Por lo visto, pasada la época de reproducción, que no me acuerdo muy bien para cuando les toca, las crías crecen hasta un tamaño similar al de los adultos, y los jóvenes. Luego empieza la muda de las plumas, cambian el plumaje pardo por unas plumas más cortas, como escamas, más oscuras, que recubren con una grasa que producen, para impermeabilizarse. Todo este tiempo lo pasan en la tierra, en sus nidos excavados en la arena, en pareja generalmente, porque se ocupan de incubar y criar a los pollos por turnos de 2-3 días, mientras uno come peces en el mar, el otro está en casita.
Es el cambio de plumaje el que determina el momento en el que un pingüino emigra hacia aguas más cálidas, y se pasa muuuucho tiempo en el océano hasta que llega a las costas de Brasil. Primero cambian las plumas las crías, que si se ven con fuerzas se van al agua, y si no, se quedan por la playa hasta la temporada siguiente. Luego, los jóvenes, y por último los adultos, que son los que todavía quedaban en la pingüinera, algunos más despeluchados que otros.


Es muy curioso, porque hay montones de pingüinos tomando el sol simplemente, o en sus nidos, o rascandose las plumitas, y rebuznan!!! No tienen miedo de la gente, no porque estén acostumbrados sino porque no les asustamos y punto. Pero es peligroso invadir el metro a su alrededor, te miran inclinando la cabeza como diciendo "tu quien te crees que eres?" y pueden soltar algún bocado.. así que hemos respetado las distancias.

Hemos visto algunos caminar hacia la playa, y otros dando los primeros chapuzones para comprobar que se habían untado bien para impermeabilizarse.


Era bastante llamativo mirar hacia el monte y ver miles de puntitos blancos y negros entre los arbustos, y entre los guanacos (llamas silvestres) y las ovejas.


Después de dos horas de paseo entre pingüinos, hemos comido un bocadillo de mortadela de pistacho, patatas fritas y galletas (menú de excursión), y hemos vuelto por una ruta diferente pasando por un pueblo llamado Gaiman. Una hora y media de bus, en el que hemos dormido, porque la meseta patagónica no tenía muchos secretos.

Gaiman es un pueblo que fue fundado por colonos galeses, que vinieron a establecerse a la Patagonia cuando ya se habían hecho varios intentos fracasados de poblarla. Decían que era imposible vivir allí. Pero ellos se establecieron en la desembocadura del río Chubut (el único en 1000 km de costa, increíble, no?, y del tamaño del Canal Imperial). Pues bien, ellos querían seguir manteniendo sus costumbres, el idioma galés, que en su lugar de origen se les estaba prohibiendo y se vinieron a la Patagonia (esto fue ya en el siglo XIX, eh). Re-descubrieron el riego por canales, y sembraron trigo. Y en la Exposicion Universal de París de 1889 (la de la torre Eiffel), ganaron el premio al mejor trigo del mundo.

Hemos visto una capilla galesa protestante, y un poco el centro y la arquitectura más antigua, y nos hemos tomado un helado artesanal muy rico.Después hemos vuelto una hora más de bus, a Puerto Madryn, charlando un rato con el guía.


Ya aquí hemos ido a la oficina de Aerolíneas Argentinas, que daba por sentado que tarde o temprano aparecerá la maleta, pero que no saben cuando ni donde está... y que sigamos llamando al aeropuerto (nuuuunca responden). Y lo más alucinante, si no aparece, no saben que podemos hacer para reclamar la indemnizacion... :S De todas formas, no le damos mucha importancia porque no queremos dejar de disfrutar del viaje. :)

Nos hemos dado una vueltita por la ciudad, por la playa donde las ballenas hacen "chafffuuuun" cuando estan por aquí, y por las calles del centro. Ahora saldremos un rato para cenar.


Mañana tenemos excursión a Península Valdés, veremos lobos y elefantes marinos, y por lo visto es época de orcas, que vienen a comerse a los pequeños lobos marinos, pero son difíciles de ver, de todas formas, tenemos más oportunidades que en otras épocas. Lo de las ballenas es una pena, pero seguramente no habrá ninguna, a no ser que haya llegado alguna tempranera, pero no tenemos mucha esperanza. Pero bueno, la excursión promete.
_______

De nuevo retransmitiendo, ya hemos cenado: muuuy bien. Carlos ha pedido Abadejo al Papillote y yo Merluza con crema de espinacas y parmesano... Para que veais que nos cuidamos bien, después de estos días de bocadillos de avión y de bus...

Y la sorpresa de la noche: Carlos ha llamado por 9ª vez al aeropuerto y le han contestado!!! Y resulta que APARECIÓ!!! Ya está con nosotros de nuevo toda nuestra ropa sucia :). jajajaj...

Yo estoy muu dormida, porque pasé frío por la noche, y entre lo poco que dormimos y lo mal, tengo sueeeeño. Pero Carlos esta exhultante de felicidad, la alegría se destila por los poros de su piel. :P


Voy a colgar alguna fotico, y a la cama directamente, y mañana puedo elegir zapatos! jajja. Buenas noches para los americanos y días para los europeos.

3 comentarios:

  1. Hola majos!!!

    En primer lugar, muchas gracias por las felicitaciones, tanto del cumple como del aniversario. Ayer no pudimos leer el Blog, pero hoy ya nos hemos puesto al día.

    Me alegro de que haya aparecido por fin la maleta, jeje. Carlos, hacía tiempo que no te veía dar un abrazo con tanta pasión... espero que Camino no se ponga celosa ;-P

    Bueno, chicos, espero que sigáis disfrutando de vuestro viaje.

    Besicos de Cova y míos.

    ResponderEliminar
  2. Nos alegramos todos por el reencuentro con tu maleta. Tiene razón Jesús, se te ve con un abrazo feliz, fundidos en un solo ser.
    Nos ha gustado mucho la pingüinera y toda la explicación que nos das, Camino. Es muy curioso todas las costumbres de los animales y poderlos observar en directo. Esperamos las ballenas para mañana.Las cenas parecen muy buenas, seguid disfrutando de ellas. Un brindis de alegría por la maleta y por el desarrollo de vuestro viaje.
    Muchos besos.

    ResponderEliminar
  3. Hola, hoy es un poco tarde, así que seré breve. Parece que el 12 de abril ha compensado en emociones y en hallazgos la monotonía de viajes y de pérdidas (¡dichosas maletas!) del día anterior. Me estoy imaginando a Carlos el día del regreso haciendo una minuciosa selección de los artículos que no quiere soltar y deben ir como equipaje de mano y el otro grupo del que deberá desprenderse en la ventanilla de facturación. Pensemos en positivo que todo irá como debe.
    Me han gustado mucho las fotos y alguna me ha sorprendido porque yo siempre imaginaba a los pingüinos pisando nieve o hielo y con un fondo blanco. El verlos en medio del monte, camuflados entre los arbustos, haciendo agujeros en el suelo y compartiendo el espacio con guanacos y ovejas ha sido una novedad. Veo que todavía han quedado bastantes rezagados que aún no han hecho las maletas.
    Suerte con las orcas y las ballenas.
    Muchos besos. Antonio.

    ResponderEliminar